Hoy me junte a conversar con Felipe, sí, aquel Felipe del cual había hablando antes, aquel parecido a mí, aquel que me gusto, aquel que quise, aquel que yo sabia tenia algo que decir y al cual no iba a presionar…finalmente me lo dijo, es gay, me comento que la historia que me había contado de aquella mina, no era mina, era un él….la verdad, no me tomo por sorpresa y se lo dije, me alegró que me lo contara, no se por que espero tanto. Luego me contó que estaba pololeando con Francisco hace 6 meses y que estaba feliz…cuando lo dijo me apene profundamente y aún no se si fue por celos, por que yo lo quise y nunca lo tuve y ya no lo tendría o simplemente por que su felicidad, su suerte, me atacaban y la sentía como refregada en mi cara y la odie. O no sé si tal vez fue por que sentí que traiciono mi confianza al no decirme que ya estaba bien asumido y con pareja más encima,…yo le conté mi vida como a nadie antes la había contado, confié en él como en pocos y me sentía merecedor de su confianza. Nunca lo presioné por que pensaba que el tenia que vivir el proceso de asumirse tranquilamente. Acepte que me atacara o criticara, sólo por que sabía que al hacerlo al que atacaba y criticaba era a él, a aquello que tanto le costaba aceptar y que no tenía vueltas.
Me sentí profundamente decepcionado, torpe, poco digno de confianza, me sentí maldito ,dañado, y yo había prometido tiempo atrás no permitir que nadie me dañara ..y lo hizo alguien a quien quería y de quien no lo esperaba. Esto me hizo reencontrarme con mi agotamiento, con mi desesperanza, con mi sonrisa falsa ,con mis ganas falsas, con mi energía falsa, por que no soy feliz soy un wueon triste, y de alma triste, estoy desesperanzado y me aferro a la más mínima dosis de esperanza que queda por que sino seria un zombi, sonrío y “soy” alegre por que no hay nada mas patético que alguien amargado y que se le note, y yo juro que trato de no amargarme, pero ya no se que hacer, no se como sublimar , se me agotaron los recursos, me canse, no tengo más que hacer. Se me cayeron las mascaras. Por eso hoy, ahora, decidí morir, así no sufro, así olvido mi realidad, así no siento temor, ni rabia, ni pena.
Por eso, para eso; Me declaro muerto