Es raro no estar ansioso, tal vez sea porque siempre te vi de lejos, con asombro, admiración y deseo, pero con esa certeza de no estar en el lugar correcto en el momento indicado. Te veía a la distancia con ganas de que estuvieses cerca.... lo mismo pasa ahora, siempre me asombras, siempre te admiro y te sigo deseando... a la distancia, pero pensando ahora que llegué en el momento indicado.
Mil veces imagine tu voz, pero ninguna de aquellas creaciones se acerco siquiera un poco a la realidad, realidad de terciopelo y calma, de nerviosismo y seguridad, de risa y melancolía.
Es divertido recordar ahora el encuentro de dos voces nerviosas enjuiciándose una a la otra, esperando no apareciera aquello que las podía separar sin remedio...
Mil veces imagino tu cuerpo, mil veces imagino tu tacto y tu olor, pero espero con calma que no queden solo en mi imaginación.
miércoles, 6 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario